LA ACLARACIÓN QUE LO CAMBIA TODO

Una vez que tienes los hechos bien claros, tu vida adquiere nuevas perspectivas.
Dios explicando

Para algunas personas, la idea de que Dios dé cualquier tipo de explicación suena no solo absurda sino también irrespetuosa. Después de todo, siendo Dios, Él es infinitamente superior a Su creación. Sin embargo, la Biblia nos presenta a un Dios amable, bondadoso, cercano y generoso que interviene en la historia y toma la iniciativa para llegar a sus criaturas. Él desea que sepamos porque este mundo está como está y qué nos depara el futuro.

Semana de la Creacion

En el primer capítulo del primer libro de la Biblia, Génesis, se nos dice cómo el Creador produjo el mundo físico, incluyendo a los seres humanos, en seis días. En el segundo capítulo descubrimos cómo todos esos preparativos de los días previos de la Creación culminan introduciendo la vida humana y una pausa especial para conmemorar la semana de la creación.

Creacion de Adan

En contraste con todo lo demás que Dios creó únicamente diciéndolo (Génesis 1:3-24), al crear a Adán, el primer hombre, el Creador tomó un enfoque distinto. Primero se nos dice que los humanos fueron creados “a imagen de Dios” (Génesis 1:26). Luego leemos cómo esta vez fue muy diferente. Esta vez el Creador se inclinó y modeló al hombre del polvo de la tierra. Después de eso, sopló en su nariz Su aliento (o espíritu) de vida; y ese hombre recién formado, pero sin vida, se convirtió en un ser viviente (o alma viviente). Poco después, Dios creó a la primera mujer a partir de la costilla de Adán.

Eden

Ambos recibieron el hermoso hogar llamado el jardín del Edén (*). Se confiaba en ellos para que fueran los representantes de Dios ante Su creación. Entre otras cosas, Dios les enseñó que debían comer de los frutos de la gran variedad de árboles en el jardín, de todos esos árboles excepto uno. La instrucción era muy clara, si comían de cierto árbol, morirían (Génesis 2:17). 

Confiar o no

El amor para ser amor genuino, necesita ser libre. Adán y Eva fueron creados con libre albedrío, o sea libertad de elección. Eso significaba que eran libres de elegir amar y confiar en Dios o no.

Perdiendo la inmortalidad

En el tercer capítulo de Génesis, leemos cómo la primera pareja a pesar de haber sido advertida, optó por desconfiar de Dios, y cómo fue que esto trajo la muerte como parte de la experiencia humana. Desde ese entonces, toda persona nace sujeta a  morir. Junto con la muerte llegaron a nuestra existencia el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, la injusticia, etc.

Caida

Afortunadamente, la historia no termina ahí. El mismo Creador llega a informarles de un plan de rescate. Se trata de un descendiente de la mujer que completaría esta liberación. Aquí, se anuncia la promesa del Salvador de la humanidad, o sea el Evangelio.

Evangelio
Como todo lo que Dios dice ocurre, Jesús, el descendiente de la mujer, vino y cumplió la promesa de Génesis 3. Vivió, murió, resucitó, subió al Cielo y también prometió volver. Mientras estuvo en la Tierra, Él instruyó a sus seguidores y les indicó señales previas a su regreso.
Segunda Venida

Esto es lo más importante porque al regreso de Jesús dará comienzo una serie de eventos que incluyen no solo que los que acepten Su oferta reciban cuerpos transformados e inmortales, sino también la restauración de este planeta a su estado original.  En otras palabras, Dios restablecerá Su plan original de Dios para Su creación, vida eterna de gozo y felicidad 

Nueva Tierra

Hazte un favor. Explora este sitio y sus muchos recursos. No solo te permitirá tener una idea clara de lo que está pasando aquí y ahora, sino que también te dará certeza sobre el futuro glorioso que Dios tiene para aquellos que confían en Él.

 

Ten en cuenta que la máxima satisfacción, alegría y felicidad eternas son parte del propósito original de Dios para la humanidad. ¡No te quedes sin disfrutarlo!

 

 

(*) “Jardín del Edén, “Gan Eden” en el idioma original. El término Edén significa hermoso, placentero, encantador, que produce deleite, etc. No es de sorprenderse que a menudo se traduzca como paraíso.